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lunes, 4 de julio de 2016

El efecto de las zapatillas rojas

Un estudio de la Harvard Business School  demuestra que los estudiantes consideran  más prestigiosos a aquellos profesores más descuidados en su atuendo. Es lo que han denominado el efecto de las zapatillas rojas (“red sneakers effect”). Camisetas, vaqueros usados y barbas sin arreglar son los atributos que ahora distinguen a los elegidos. Ni se te ocurra ir al peluquero o llevar una corbata si quieres arrancar una start up y levantar una ronda de financiación. Peters Thiel (uno de los primeros inversores en Napster, Facebook o Spotify), afirma que nunca invertiría en una empresa tecnológica cuyo CEO vistiese de traje.

martes, 17 de noviembre de 2015

Test para saber si eres como tod@s


1. Todos aceptamos participar en la crítica... 
... pero solo en la ajena.
2. Todos conocemos a quien asciende por amiguismo... 
... pero nadie reconoce que su propio puesto debería ser de otro.

martes, 15 de septiembre de 2015

Obedece a tu jefe aunque te duela.

Tu jefe puede serlo por muchas razones. Porque se ha ganado el puesto con los años, porque se ha sabido granjear mejor la confianza de quien promocionaba, porque es el que más sabía o porque es el hijo del dueño. Y le criticarás por muchas otras razones. Porque es un borde, porque no te sube el sueldo, porque solo mira por su propio puesto, porque no tiene ni idea (o eso crees) o porque llegó a donde nunca debía haber llegado.

Formará parte de muchas conversaciones de café tanto para bien como para mal y, en ocasiones, estarás tentado de creer que lo harías mucho mejor. Llegado el momento, pensarás que esta o aquella decisión que haya tomado es una torpeza que perjudica a todos y quizá, en un arranque de osadía, decidas tomar las riendas. Actuar al margen y hacer lo que consideras correcto porque así lo dicta tu espíritu. Y te lanzas pensando en que los resultados te darán la razón.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Tiempo de café

El café, ese líquido elemento que nos ha vuelto adictos. De sabor amargo al que es necesario acostumbrarse. Nada funciona por las mañanas sin que haga  acto de presencia. Como la chispa que hace arrancar el motor y aleja la pereza de mentes y cuerpos aún aletargados.

Dispensado en lugares que han ido evolucionando desde el bar de la esquina a la sala de “vending”, pasando por la  máquina de café colectiva. De esas que patrocina un famoso actor cuarentón.

martes, 3 de febrero de 2015

¡Por fin soy jefe! ...y me está matando.

¡Por fin soy jefe! Mis superiores han reconocido mi esfuerzo. Gano más dinero y hago cosas nuevas. También es un nuevo escalón en la escala social. Ahora mis iguales en el ámbito profesional son otros. Sinceramente, solo llevo unos meses en el cargo y ya me he acostumbrado a mi nueva mesa, a la plaza de parking y al sueldo, que ya no me parece tanto. Además, esto no es tan bonito como parecía al principio:

Hagan lo que hagan mis subordinados, la culpa es mía ante mis superiores.

martes, 25 de noviembre de 2014

martes, 23 de septiembre de 2014

Informático, antes muerto que nini.

Antes muerto que nini
Esta semana leí un post de un joven informático que se quejaba de que no le daban una oportunidad por no tener experiencia. Si bien admitía el valor de esta, no entendía como las empresas no consideraban sus ganas de aprender y superarse. Daba por hecho que las suyas eran superiores a las de los ya contratados sin reparar en que todos ellos estuvieron en su situación alguna vez.

Aunque no diera datos personales, haré una suposición inspirada en mi propio historial. Si ha estudiado un grado (4 años), y asumiendo que el estudio fuera su única dedicación “profesional”  (no ha repetido), debería tener unos 22  años. Asumiré también que su familia no requiere de sus ingresos
para su sustento y, por tanto, está financiera y domésticamente preparada para asumir su formación un tiempo más. Incluso estaría dispuesta a hacer alguna inversión extra con tal de satisfacer las aspiraciones de su vástago y evitar que engrose las filas de nini’s(*).

martes, 9 de septiembre de 2014

¡Ojo con los planes de carrera!

Imagen cortesía de cooldesign
freedigitalphotos.net
Los planes de carrera permiten precisar la situación futura de un empleado si este completa adecuadamente un proceso. Aunque es cierto que cada cual podemos enfocar nuestra carrera de un modo distinto también es cierto que los planes de carrera se idearon para canalizar las legítimas ansias de ascender en la empresa. Como no todos podemos promocionar, el plan de carrera se convierte en una especie de competición (¿será casualidad el término "carrera"?), que canaliza esos deseos y asegura que solo los mejores acceden a los mejores puestos. En esta liza, la empresa actúa como promotor: planifica futuras vacantes (premios), elige el circuito a recorrer, selecciona los competidores que pueden acceder a la parrilla de salida y pone los medios (acciones formativas), para que los participantes puedan competir en igualdad de condiciones. Como toda competición, requiere de algunas reglas básicas:

domingo, 20 de julio de 2014

Me da vergüenza vender

Imagen cortesía de pakorn
freedigitalphoto.net
Tenemos grabado en el subconsciente que vender es, básicamente, el arte de contar mentiras. Por alguna razón, consideramos de mal gusto dar a conocer aquello en lo que sobresalimos nosotros mismos o el grupo al que pertenecemos.






lunes, 14 de julio de 2014

¿Quién se ha llevado mi queso? Reflexión sobre el liliputiense cobarde.

Imagen cortesía de Grant Cochrane.
freedigitalphotos.net
En los últimos días ha vuelto a mi memoria un best seller en libros de autoayuda de finales de los 90. Se trata de “¿Quién se ha llevado mi queso?”  (Spencer Johnson, 1998). Es un libro de apenas 100 páginas que me leí mientras esperaba en un aeropuerto. Narra la historia de una pareja de ratones y otra de liliputienses que se alimentan de queso. Viven en un laberinto junto a un almacén que encontraron hace años donde el queso siempre ha abundado pero que, por alguna razón, ha empezado a escasear. El autor nos describe la actitud de cada individuo ante los signos evidentes de que el queso se acaba y como enfrentan la búsqueda en el laberinto de un nuevo almacén.




lunes, 9 de junio de 2014

El poder inverso

Para explicar este curioso fenómeno empezaré por ubicarle en el contexto en el que se produce. Si me ha leído con anterioridad, ya anticipará que se trata de grandes empresas que han descuidado los asuntos de gobierno y organización o que, simplemente, los consideran un adorno académico. A riesgo de ser obvio, comenzaré diciendo que una de las características de estas empresas es que hay muchas personas. Ante la ausencia de orden, la visibilidad se convierte en una prioridad absoluta para aquellos interesados en destacar. Además, el desorden genera expansión sistémica que va de las capas superiores a las inferiores, es decir, si mi jefe no gasta su tiempo en conceptos de gobierno y organización tampoco apreciará que yo lo haga. En esta circunstancia, los mandos de todos los niveles acaban encontrando que carecen de indicadores que les den criterio para decidir y es ese, precisamente, el segundo punto clave: ante la falta de indicadores, la función directiva solo puede ejercerse “de oídas”, es decir, en función de lo que le cuenten sus subordinados.

miércoles, 4 de junio de 2014

Érase una vez ...

... un entorno para trabajar donde todas las personas se comprometían con su empresa,
donde todos compartían la visión y los valores,
dónde había igualdad de oportunidades,
dónde los directivos eran respetados y admirados,